La falsa «muerte de las ideologías» ha abierto el camino al entretenimiento como formato natural y único de la experiencia. Es el modelo de la televisión. El entretenimiento se extiende a los campos de conocimiento y a las actividades más diversas. Tres son las reglas de la televisión: 1) No se presuponen requisitos previos (conocimientos, saberes…). 2) No se debe provocar perplejidad (lo que implicaría un esfuerzo de comprensión, motivaría un recuerdo…). 3) Se debe evitar la explicación ya que aburre y cansa. Cuando todo se lee, se ve o se interpreta bajo la clave del entretenimiento, ya no se necesita la censura. En el marco que abre el entretenimiento cualquier cosa se hace irrelevante, se degrada, se confunde… No hace falta recordar que el entretenimiento tiene como primer objetivo infantilizar.”

Santiago López Petit en “La movilización global. Breve tratado para atacar la realidad”.